Violencia en razón de género

La Violencia Política de Género, son las expresiones y agresiones visibles e invisibles que violentan a las mujeres por su participación en el ámbito político, desde su contribución y trabajo al interior de los partidos políticos, la pre candidatura, campaña, elección, ejercicio del cargo en los tres órdenes de gobierno, la forma en la que se estereotipan y las diversas formas en las que son violentadas (sexual, psicológica, física, simbólica, financiera o económica, entre otras) en los diferentes escenarios en los que se presentan y representan.

El Senado de la República aprobó el dictamen de las Comisiones Unidas para la Igualdad de Género y Estudios Legislativos, referente al proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, la Ley General de Partidos Políticos, la Ley General en Materia de Delitos Electorales y la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral.

Paridad Política

La paridad es la participación igualitaria entre mujeres y hombres en los cargos de poder y toma de decisiones, en este caso, ha sido y es la búsqueda que han hecho muchas mujeres a lo largo de la historia para alcanzar de forma eficaz, igualitaria y sin obstáculos, la posibilidad de participar, postularse, contender y ejercer cargos en el ámbito político al igual que los hombres.

El punto de partida de la reflexión hacia la paridad en el ámbito de la política ha sido la revisión del concepto de ciudadanía, bajo la consideración de que ésta se compone por igual número de mujeres y hombres y, en consecuencia, ambos deben estar representados en porcentajes iguales en el sistema político. No se trata únicamente de cubrir una cuota mayor de cargos políticos a favor de las mujeres, sino de reconocer y respetar, de manera efectiva y en un sentido amplio, la igualdad entre mujeres y hombres.

La paridad se presenta como una acción afirmativa que busca que mujeres y hombres participen en igualdad de condiciones en todas las actividades de la sociedad, especialmente en cargos públicos.

La democracia paritaria busca garantizar la participación equilibrada de mujeres y hombres en la toma de decisiones, teniendo como marco, la promoción de la igualdad de oportunidades.

La paridad es uno de los propulsores determinantes de la democracia, cuyo fin es alcanzar la igualdad en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de participación y representación social y política, y en las relaciones familiares al interior de los diversos tipos de familias, las relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, y que constituye una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres.

La paridad busca que mujeres y hombres participen en igualdad de condiciones en todas las actividades de la sociedad, especialmente en cargos públicos, implica que ningún género tenga más de 40% de los cargos o, en su versión más radical, establece una distribución de 50% a 50%. Asimismo, constituye una fórmula que busca superar la idea de una “ciudadanía neutra” a través de la proporcionalidad equitativa de mujeres y hombres en todos los órganos de decisión y representación pública.